"Ella había visto aquel perchero, vestido con una chalina y un gorro, pero nunca lo había mirado bajo el vitral de sus párpados dormidos. Fue hasta ese instante que tomó forma y movimiento. El siniestro personaje, había adquirido su alma con un soplo de sombra y pesadilla. Hijo de la noche, se deslizó por la habitación de rincón en rincón, buscando el camino más lóbrego hasta los pies de su cama. Amanda se sabía dormida y, por ello, indefensa, a merced de aquel intruso”.
Ubicada en la hermosa ciudad de Guanajuato, El Truco se desarrolla en dos tiempos, dos historias que se trenzan en un misterio que abarca dos siglos y medio y caminan, trotan y corren desbocadas por sus sinuosos callejones.